El 10º Congreso Nacional de SEDUP ha sido, para mí, un espacio especialmente valioso. No solo por el tema: «las urgencias en personas con trastornos del neurodesarrollo», tambien porque fue una de esas mesas donde los profesionales nos permitimos profundizar: revisar inercias, cuestionar lo que hacemos y proponer cambios significativos desde la clínica.
Mi intervención se centró en una idea que atraviesa todo el trabajo en neurodesarrollo:
la desregulación no es solo conducta; es contexto, neurobiología, sensorialidad y comunicación.
Y en urgencias, donde el entorno puede actuar como un desencadenante más, comprender esto es el punto de partida para intervenir bien.
Lo mejor fue el debate: el intercambio con los compañeros y la reacción de los profesionales, que dieron valor a tener herramientas prácticas para aplicar en entornos de alta demanda.
De ese diálogo surgió la iniciativa de traducir mis propuestas clínicas en una imagen clara, operativa y accesible para profesionales de urgencias, psiquiatría y pediatría.
Comparto aquí esa imagen, elaborada por Salvador Ruiz, basada en mis diapositivas, para difundir los contenidos centrales de la charla:

📌 Algoritmo SENSOR y regla R.E.G.L.A.: dos herramientas prácticas para urgencias presentadas en el X Congreso de SEDUP
1. SENSOR: un enfoque sistemático para entender la agitación
El objetivo es sencillo y a la vez crucial:
identificar qué está desregulando al paciente y ajustar el entorno antes de intervenir farmacológicamente.
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S – Somático: descartar dolor, fiebre, crisis epiléptica.
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E – Estímulos: reducir ruido, luz, tránsito, saturación sensorial.
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N – Necesidades básicas: hambre, sed, sueño, temperatura.
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S – Soporte: referente familiar, pasaporte de salud o similar, comunicación accesible.
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O – Orden simple: instrucciones literales, una cada vez.
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R – Revisar: evaluar la respuesta y ajustar.
Este algoritmo se convierte en una guía mental rápida que evita interpretaciones precipitadas y reduce iatrogenia.
2. R.E.G.L.A.: recordatorio esencial durante la interacción clínica
Lo presenté como una regla nemotécnica para profesionales que necesitan actuar rápido, con claridad y sin aumentar la sobrecarga del paciente:
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R – Reducir estímulos
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E – Escuchar al referente o familiar
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G – Garantizar rutina mínima
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L – Lenguaje claro y predecible
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A – Acompañar siempre
Cuando reduces, anticipas, comunicas y acompañas… desescalas.
La mesa también permitió abordar otros temas clave: El diagnóstico en adultos, especialmente en mujeres que enmascaran, la transición a la vida adulta, donde la discontinuidad asistencial genera vulnerabilidad añadida, la lectura del paciente complejo como producto de múltiples capas de riesgo (médico, sensorial, comunicacional, social), la necesidad de que los médicos estemos presentes en estos debates, integrando mirada clínica y experiencia práctica.
Y por supuesto, el trabajo sostenido de AMITEA, un modelo asistencial que demuestra que la especialización mejora la accesibilidad, la seguridad y la calidad de la atención.
Quiero agradecer a la SEDUP (Sociedad Española de Urgencias Psiquiatricas) a mis compañeras de mesa y a los profesionales que se animaron a seguir comentando casos, dudas y propuestas. La urgencia es un entorno difícil, pero también un espacio donde podemos comenzar a hacer cambios que humanicen la atención.
Si algo me llevo de Córdoba es esto: la humanización no es un adorno, es una intervención clínica de primer orden.
Y si se sistematiza (con protocolos o reglas mnemotécnicas como en SENSOR y R.E.G.L.A., se vuelve accesible para todos los equipos.
Seguimos trabajando para que urgencias sea un entorno seguro, comprensible y coherente para las personas con trastornos del neurodesarrollo.