Adolescencia, patología dual y salud mental digital: participación en el Congreso SEPD 2026 en Valencia
Del 7 al 9 de mayo participé en el 28º Congreso de Patología Dual de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), celebrado en el Palacio de Congresos de Valencia, dentro del foro de debate “Patología Dual y Adolescentes”, organizado en colaboración con AEPNYA.
Este espacio reunió a profesionales de distintos ámbitos de la salud mental para reflexionar sobre algunos de los grandes retos actuales relacionados con adolescencia, neurodesarrollo, conductas adictivas y salud mental digital. El foro en el que tuve el honor de intervenir estuvo moderado por Matías Real, presidente de AEPNYA, y compartido junto a Ignacio Civeira, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Asistieron unas cien personas y resultó muy estimulante debatir con mis compañeros y los asistentes.
Durante el congreso se abordaron temas especialmente relevantes para la práctica clínica actual: adicciones comportamentales, redes sociales y salud mental, gaming, trauma, impulsividad, conducta suicida, TDAH, sueño, inteligencia artificial aplicada a salud mental, cannabis y psicosis o transición asistencial entre dispositivos infantojuveniles y de adultos.
Adicciones comportamentales y neurodesarrollo
En mi intervención abordé el impacto de la digitalización en la salud mental de niños y adolescentes, especialmente en relación con las llamadas adicciones comportamentales: uso problemático de redes sociales, gaming, hiperconectividad y consumo digital compulsivo.
Uno de los ejes principales de la charla fue reflexionar sobre cómo determinadas vulnerabilidades previas pueden aumentar el riesgo de desarrollar patrones problemáticos de uso digital durante la adolescencia. En consulta vemos con frecuencia cómo dificultades de regulación emocional, ansiedad, TDAH, trauma relacional, impulsividad o problemas sociales pueden entrelazarse con el entorno digital y favorecer dinámicas de dependencia, aislamiento o hiperestimulación constante.
Más allá del tiempo de pantalla, la pregunta clínica relevante suele ser qué función cumple esa conducta y qué malestar intenta regular.
También hablamos sobre la dificultad de establecer un “punto de corte” claro entre uso intensivo y uso problemático de redes sociales. En muchos casos no existe una frontera sencilla, especialmente en una etapa evolutiva caracterizada por la búsqueda de identidad, validación social y pertenencia grupal.
Redes sociales, sueño y salud mental adolescente
Uno de los temas más repetidos a lo largo del congreso fue el impacto de la hiperconectividad sobre el sueño y la regulación emocional.
Cada vez observamos más adolescentes atrapados en dinámicas de activación constante, comparación social continua y dificultad para desconectar. El deterioro del sueño aparece con frecuencia asociado a ansiedad, irritabilidad, impulsividad, síntomas depresivos y empeoramiento de la vulnerabilidad psicológica.
En distintas mesas se insistió además en la necesidad de abandonar visiones excesivamente simplistas sobre tecnología y salud mental. La tecnología no es “el enemigo”, pero tampoco podemos ignorar cómo determinados algoritmos y dinámicas digitales están diseñados para captar atención y reforzar el consumo continuado de estímulos.
Patología dual en adolescentes: una realidad compleja
Uno de los mensajes más importantes compartidos durante el Congreso SEPD 2026 fue que los síntomas rara vez aparecen de forma aislada.
A lo largo de diferentes simposios y foros se abordaron temas relacionados con trauma y conducta adictiva, cannabis y psicosis, insomnio y patología dual, chemsex, juego patológico, nuevas sustancias psicoactivas y regulación emocional.
La práctica clínica obliga cada vez más a trabajar desde modelos integradores que conecten neurodesarrollo, contexto familiar, salud mental, consumo, conducta y entorno digital, evitando explicaciones reduccionistas o puramente conductuales.
Un espacio de reflexión clínica y colaboración
Y quizá una de las ideas que me llevo del congreso es que, aunque estén apareciendo nuevas herramientas terapéuticas, desde neuromodulación o EMT hasta el interés creciente por fármacos como los análogos GLP-1 en conductas adictivas, el abordaje de las adicciones sigue sosteniéndose en pilares que no han cambiado tanto: comprender la vulnerabilidad de la persona, trabajar los vínculos y los hábitos de vida, intervenir precozmente y acompañar también a las familias, que continúan siendo una parte fundamental del proceso terapéutico y de la recuperación. Además, encuentros como este recuerdan la importancia del trabajo interdisciplinar entre psiquiatría, psicología, enfermería y otros profesionales que participan cada día en la atención de pacientes complejos, especialmente en etapas tan sensibles como la adolescencia y la adultez joven.


Más allá de las ponencias, el Congreso de Patología Dual SEPD 2026 volvió a ser un espacio muy valioso para compartir reflexión clínica, generar proyectos y seguir construyendo modelos de atención más coordinados para adolescentes y adultos jóvenes con sufrimiento psicológico complejo.
En un momento de profundos cambios sociales y tecnológicos, resulta especialmente importante mantener una mirada rigurosa, humanizada y multidisciplinar sobre la salud mental de niños y adolescentes.